sábado 31 de mayo de 2008

baby, I only want to make you happy

Hace unas semanas vinieron al estudio unos invitados un tanto peculiares... durante la entrevista (sobre la que os hablaré algún día porque no tiene desperdicio) uno de ellos se mostró completamente en contra de ese dicho Quien bien te quiere, te hará llorar... y afirmó que más bien debería ser Quien bien te quiere te hará sonreír... Siempre estuve de acuerdo con el dicho. Hasta que me cansé de llorar.









I like what you say... you say... baaaaaaaaaaaaaaby, I only want to make you happy.....!!!!!!!!!!!

jueves 29 de mayo de 2008

La defensa de una objetividad imposible

La objetividad existe. Es un principio con el que todo aspirante a periodista o “proyecto de” accede a la Universidad. El perfil del estudiante de periodismo puede ser bien aquel que entra con la ilusión e ingenuidad de pensar que llevará la objetividad y la verdad por bandera o aquel que entra en la Facultad por inercia de no saber qué hacer. Sí porque quien de verdad quiere ser periodista, sueña y quiere vivir de ello, a pesar de la precariedad de la situación laboral de este oficio, comienza sus andaduras por la Facultad de Ciencias de la Información o de la Comunicación con ilusión y esperanza de cambiar el mundo.

El proyecto de periodista vocacional piensa que será capaz no sólo de ser objetivo, sino además pensará que la influencia de los macro grupos multimedia nunca llegará a afectarle. Porque él va a ser periodista. Y la objetividad existe. A medida que el proyecto de periodista emprende su carrera y palpa de primera mano las experiencias universitarias empieza a sospechar que quizá su tajante afirmación de un principio no sea tan exacta.

Y lee por ejemplo, que aquel que afirmaba que los cínicos no sirven para este oficio, aquel al que admiraba por ser un periodista de a pie, uno de los que busca, ve y cuenta la realidad, denuncia que cuando le pidieron ir a la guerra de Irak dijo que no. Y se pregunta, ¿por qué el gran Kapuscinski rechazaría cubrir un evento de tal magnitud? ¿Quién mejor que él podría narrar todos y cada uno de los episodios bélicos de una de las guerras con mayor repercusión social, política y económica de la Historia? Él mismo contesta a nuestro proyecto de periodista: “no me interesaba este tipo de cobertura que depende sólo de los boletines del estado mayor. Así no hay periodismo posible, ya que no hay forma de saber sobre el terreno en qué medida esa información refleja o no la realidad”. Nuestro aspirante a periodista frunce el ceño. Pero quiere creer que la objetividad existe.

Así que sin titubear, se sumerge en el apasionante e inestable mundo de la información pura y dura. Pensando, todavía, que la objetividad existe. Cuando al sujeto en cuestión comienza a caérsele ese prefijo “proyecto de” y se presenta a la sociedad y al mundo como periodista, pasa de analizar a analizarse. Trabaja para un medio concreto y cubre un determinado ámbito. Toma notas, escribe y ordena. Se para. La subjetividad existe también. Reescribe, reordena. La subjetividad se enfrenta descaradamente a ese principio que abanderaba en sus primeros años de estudiante. Y se recuerda a si mismo que la objetividad existe y mucho más en el lugar donde está trabajando cuya política de empresa le obliga a ello. Publica, satisfecho con los resultados. Ha demostrado a su persona y al mundo que, efectivamente, la objetividad existe. Ha contado los hechos tal y como acontecieron. Sonríe. Lee el teletipo de la agencia de noticias para la que cubre información y “escribe objetividad”. Reitera su orgullo.

Navega por Internet para ver si algún medio se ha hecho eco de lo que ha escrito, y así es. Pero ese medio ha “colgado” el teletipo de la agencia rival. De repente se para y observa atónito la pantalla del ordenador. Clica en cada una de las páginas, apenas sin pestañear. Va de su crónica a la de su contrincante – por llamarlo de alguna manera. Ambos han contado lo mismo. Aparentemente no hay opinión por ningún lado, ergo no hay subjetividad. Pero lo que para uno es el titular de la noticia, para el otro es un dato más, perdido en el cuerpo de la crónica. Sin quererlo, cada periodista ha beneficiado a cada uno de los distintos protagonistas del acontecimiento. Percepciones diferentes, crónicas diferentes, consecuentes interpretaciones diferentes. Apenado, nuestro periodista apaga el ordenador.

Pasan los días y las crónicas. Sigue comparando y sigue comprobando que lo que él ve no es lo que su compañero observa. Y se da cuenta de que subjetividad no tiene por qué significar opinión, sino más bien interpretación, perspectiva y priorización. El nuevo concepto no le disgusta, es más, le consuela e incluso le anima a seguir escribiendo. La objetividad no existe, es verdad. Pero nuestro protagonista recuerda que Gabriel García Márquez decía que el periodismo es el mejor oficio del mundo. Así que sonríe igual.

viernes 23 de mayo de 2008

Entrevistando a Luis PIEDRAHITA


Conocido por la mayoría como Piedrahita, a secas, o también por ser el Rey de las cosas pequeñas, yo diría que es también el rey del humor inteligente, cotidiano y a la vez rebuscado.


He tenido el placer de entrevistarle antes de su actuación de esta noche en la Sala Galileo Galilei (a la que, por supuesto, no faltaré). Si tenéis diez minutos y os apetece... ¡pinchad! Merece la pena porque fuera de show sigue siendo divertido y, lo mejor, interesante (aquí si pega este adjetivo, ¿que no?)


jueves 22 de mayo de 2008

Pesadillas

Cardesorden en primero de carrera
cuando los jumanjis para evitar que
te pillaran con el botellón
(era el año en que entró en vigor la ley)
hacían prácticamente imposible
el "pesadilleo"




¿Habéis tenido alguna vez miedo a dormiros después de una noche de horribles pesadillas?


Yo sí.

¡Con lo que me gusta dormir! ¡¿Por qué se pasa mal en uno de los momentos más estupendos, mágicos e inigualables de nuestra vida (ese, y el comer, claro)?!

Los momentos en los que la pesadilla se apodera de ti son los períodos de sueño con movimiento ocular rápido (fase MOR en spanish, in english, y como todos la conocemos, fase REM, lo que viene siendo "Rapid Eyed Moment"). Como su propio nombre indica, durante esta fase los ojillos se mueven "mu rápido" y la actividad de las neuronas (o neurona, en su defecto) del cerebro es parecida a la de cuando se está despierto (en algunos casos y dependiendo de la persona puede ser más bien al contrario), por lo que también se le llama "sueño paradójico".

Durante una noche de sueño, una persona normalmente tiene cuatro o cinco períodos de sueño MOR, muy cortos al principio de la noche y más largos al final. El tiempo total de sueño MOR por noche es de entre 90 y 120 minutos en los adultos. ¡Una película de terror en toda regla!

Y la gente se pregunta, ¿para que sirve este sueño MOR? Yo diría que para pasarlo mal durante el sueño o para pasarlo peor al despertar (si por aquello de "¡mierda, era sólo un sueño!"). Hay muchas teorías, ninguna de ellas especialmente interesante (o por lo menos a mi no me lo parecen a estas horas de la madrugada).


El término pesadilla, para quien no lo sepa es curioso, se acuñó allá por el siglo XVIII, cuando eran consideradas obras de demonios (no puede ser menos, tela con las que tengo yo a veces...) que se suponía se sentaban encima de los pechos de los bellos (o no tan bellos) durmientes y les oprimían con su peso. La originalidad les llevó a denominar estos angustiosos sueños como "pesadillas". Un siglo más tarde se creía que las pesadillas tenían relación causa - efecto con los problemas digestivos. Y aún hoy mucha gente lo sigue pensando, entre ellas mi madre.


Actualmente, y según he estado cotilleando por Internet debido al elevado contenido desagradable y triste de mis dichosos momentos de descanso, se dice que las causas de las pesadillas son:


a) causas fisiológicas, por ejemplo fiebre elevada

b) causas psicológicas, "tales como un trauma inusual o estrés en la vida del durmiente" según confirmó la Wikipedia a Cardesorden.


Como diría un amigo mío, después de este estudio pormenorizado (¡es un decir!) del por qué de las pesadillas, yo y todos los que lean este blog y vayan cogiéndome el tranquillo, estaremos de acuerdo en que "pesadilleo" por culpa del ESTRÉS. Traumas he tenido muchos, no es ironía, pero ya no son inusuales... supongo que la vida cada vez me sorprende menos (o no...).

Recuerdo desde chiquita dos "pesadilla-sensaciones" que suelo tener por las noches. Quizá a vosotros os pase algo parecido...


Por un lado la sensación de caerme de un precipicio o de algún lado con mucha altura. Fijáos si lo siento que me suelo despertar agarrada a la cama como si estuviera al borde a punto de caer... Nada más lejos de la realidad.
Y también suelo soñar algo realmente extraño. Una especie de cosa inmensa que me aplasta y luego yo me agrando y todo se convierte en nada sin sentido alguno. Una paranoia que me produce una sensación de agobio brutal.

Esas sensaciones "vértigo" y "agobio" (ahora que lo escribo...) se intercalan con escenas de mi vida cotidiana completamente distorsionadas en personajes y lugares. Ya sabéis, el subconsciente lo mezcla todo y en mi caso con muy mala leche. También sueño muchísimo con volar, pero eso me encanta (diréis ¡qué típico!, pero es así).


Mi mayor problema además es que durante la primera mitad del día recuerdo perfectamente el desarollo de mi pesadilla/sueño y durante la segunda mitad lo almaceno para, de vez en cuando, volverme a recrear en él. ¡Masoca!

Últimamente sueño cosas muy feas...

Creo que voy a comprarme uno de esos libros de loqueros sobre interpretación de sueños. ¡Sería sin duda más práctico que rayaros con qué sueño y con qué no! Ahora si, voy a intentar dormir. Espero no "pesadillear" con que venís todos a taparme la boca y atarme las manos. Muda y manca. Eso sí que sería una pesadilla horrible...


















P.D. Ya que estoy, al menos os dejo un temazo...

lunes 19 de mayo de 2008

El egoísmo

Hasta hoy no conocía la existencia de una doctrina ético filosófica llamada egoísmo moral o egoísmo ético. Para los que tampoco la conozcáis os cuento que los que siguen esta doctrina deben obrar para su propio interés (hasta aquí es todo bastante evidente) porque es la única forma moral de obrar. También permite realizar acciones que ayuden a otros (¡qué considerados!) pero siempre y cuando la finalidad y objetivo de estas acciones les dé un beneficio propio (¡já! ¡ahí está el gato encerrado!). El ayudar a los demás es un medio para lograr algo provechoso.



Teóricamente esta doctrina ve su proyección social en que si cada persona se preocupa por cumplir sus intereses individuales estaremos mejor en conjunto. Claro pero yo a ésto no le veo mucho la lógica. Y os explico por qué. Según los sabios de la Real Academia de la Lengua Española (quien dice sabios...) el egoísta es aquel que sufre de inmoderado y excesivo amor a sí mismo, que hace atender desmedidamente al propio interés, sin cuidarse del de los demás. Osea, que el egoísta es aquel que diría cosas como "yo primero, a costa de quien sea" (en el refranero español podremos encontrar primero son mis dientes que mis parientes). Y aunque no lo diga actuará en consecuencia.



En el ámbito laboral escalará por encima de ti y le dará igual que sea a costa de tu ridículo o sus desprecios hacia tu persona; en el universitario se guardará de que te des cuenta de que posee unos buenos apuntes pero que no pretende compartirlos; en una cena de amigos irá a por todo lo que más le plazca (a eso añadidle también el término "agonías") y procurará quedar satisfecho aunque tú tengas aspecto somálico; y en el amor, queridos amigos, en el verdadero amor ¿existe el egoísmo?



[esta pregunta se intentará responder más tarde]



Al leer las teorías de Max Stirner o Dora Marsden sobre el egoísmo moral o ético sólo puedo llegar a la conclusión de que intentaban de alguna forma justificar su forma de ser. ¿Cómo si no puede explicarse que, para ellos, el altruismo sea contraproducente? Sí. Según aquí los filósofos (y sólo he citado dos, hay muchos más) el altruísmo es contraproducente. C O N T R A P R O D U C E N T E.


Permitídme que lo escriba tal cual, porque realmente necesito volver a escribirlo:



- El altruismo es contraproducente -



¿Por qué?



Bien, según Dora, Max y compañía cada cual sabe perfectamente cuales son sus deseos, necesidades y cositas que nos hacen felices. De la misma manera se pueden conocer los deseos, necesidades y cositas de los demás PERO imperfectamente. ¿Ésto qué implica según los filosóficos éstos? Que al tratar de ayudar a los demás se perjudica al otro sin llegar a cubrir ni una pequeñita parte de sus necesidades y deseos.


¡ESPERAD QUE HAY MÁS! Dicen que el ofrecer caridad es dejar que una persona deje de ser independiente, algo así como insinuarle que no es completamente capaz para poder sobrevivir, y que, ademá, todo esto supone una invasión de la privacidad de esa otra persona.



... Flipando estoy ...



Volviendo al tema. Y entonces yo me pregunto: Dora, Max y compañía ¿contemplaron la posibilidad de que el egoísmo de un individuo conllevara la infelicidad del vecino? Nos encontraríamos entonces ante una doctrina CONTRAPRODUCENTE porque no estaríamos ante un conjunto de individuos saludable y próspero. De hecho, y actuando egoístamente, aquel que escaló en el trabajo a su costa se pudo quedar frustrado, infeliz; aquel que no obtuvo apuntes recibiría un suspenso que irremediablemente lo llevaría a la infelicidad; ese otro sin pegar bocado seguro se quedaría con una cara la mar de infeliz (¡pobre!).



[procedemos a adentrarnos en el tema escabroso,

el que hoy nos trae hasta este cardesorden de 19 de mayo]



Y entonces últimamente (y más que últimamente, más allá de últimamente) me pregunto: el querer ¿hace egoísta? ¿o hace altruísta? ¿Se puede querer y desear la felicidad del otro? ¿pero de verdad? ¿desearla sin más? Si somos egoístas queriendo, ¿Somos felices? ¿Hacemos felices?



Y lo mejor y lo que más me preocupa: llegados a un determinado momento ¿pesa más el querer propio (egoísmo) o el querer a la otra persona?


Y otra más: ¿en el querer se debe hablar de egoísmo o humanidad?


Estoy hecha un lío.


¡Y Max y Dora no me han ayudado para nada! ¿Realmente pensáis que toda esta teoría es viable?


Yo, francamente, prefiero quedarme con Zangwill, un escritor inglés, que decía: El egoísmo es el único ateísmo verdadero; el anhelo y el desinterés, la única religion verdadera.

Francamente me niego a pensar que intentar hacer felices a los demás es un fracaso porque lo que conocemos es imperfecto. Me niego a entender que el egoísmo es bueno para la sociedad. Me niego a compartir que si cada uno va a su bola todo sería mucho mejor. Me niego a confirmar que amor y egoísmo vayan de la mano. Eso no puede ser amor de verdad. Y es que me niego a aceptar que porque no quieras que me vaya de tu vida por miedo a perderme tenga que seguir estando a costa de estar haciéndome daño. Me niego. Sinceramente ésto hace mucho que se ha vuelto muy frustrante.


Sabéis que me encanta tirar de grandes frases... pues bien, decía Jean Cocteau, escritor y pintor, que egoísta es aquel que se empeña en hablarte de sí mismo cuando tú te estas muriendo de ganas de hablarle de ti.


Yo soy la que se muere de ganas de hablarte de mi.

viernes 16 de mayo de 2008

Una travesía eterna

Una vez leí que la muerte no nos roba a los seres queridos. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y, además, definitivamente... ¡Qué cierto es ésto! ¿verdad? Aunque bien podrías decirme que el hecho de que la vida te robe a esas personas no quita que la muerte te las robe igualmente. Quizá tengas razón. De hecho si quisieras discutirmelo te daría la batalla por ganada antes de empezar. Es jodido. Probablemente sea de las cosas que más nos cueste asimilar a los seres humanos. Precisamente por eso el cerebro puede reaccionar de mil y una formas diferentes. A veces sentimos impotencia, otras alivio, otras desconcierto, otras ira. Otras todo a la vez. Y tu cuerpo responde acorde.


No paro de preguntarme, ¿hasta qué punto afecta la muerte en nuestras vidas? Quizá esté de acuerdo con Machado cuando decía que no deberíamos temer la muerte porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos. Es cierto temer la propia muerte quizá sea absurdo. Para quien cree sólo debería temerla por miedo a no tener después un sitito cerquita de San Pedro, y para quien no cree en absoluto, con menos razón. Al fin y al cabo te moriste y punto. Polvo eres y en polvo te convertirás, ¿no?


Pero más allá de la propia muerte lo que realmente creo que nos afecta al hablar de la etapa final de nuestras vidas es la muerte de alguien cercano. Una vez una amiga me dijo que ella prefería morir antes que toda su familia por no tener que ver cómo iba perdiendo a cada persona que quería. No sé hasta qué punto esta visión es egoísta o todo lo contrario.


El caso es que lo mires por donde lo mires la muerte es algo que deberíamos tener todos presente. Y el motivo no es otro que vivir la vida con más respeto, con más agradecimiento, con más alegría. Al fin y al cabo la muerte puede consistir también en ir perdiendo la costumbre de vivir. Pero de vivir con mayúsculas.


Deberíamos pensar que cada día que pasa es un regalo. Míralo así. Hasta el día en que murió te brindó a ti, a mi también (lo sabes que si) y a todos los que le quisieron y le siguen queriendo un montón de regalos. Sé que no consuela, pero creo que debería enorgullecerte. Decirte ésto es una chorrada, es algo que ya sabes de sobra. Sé que estás orgulloso de él. Yo vi morir a dos personas a las que he querido, y quiero, muchísimo delante de mi. Paradójicamente, y entre otras cosas, sentí unas ganas inmensas de vivir.


Al leer eso de "una travesía eterna" me ha dado por pensar en todo ésto y me he puesto a escribir como una loca como si de alguna forma pudiera aliviarte el dolor de corazón. Puede que intente llegar a alguna conclusión que me ayude a ayudarte (valga la redundancia). Realmente no lo sé pequeño donut de chocolate envuelto en papel de regalo de supermercado.


El caso es que me he acordado de una canción de Tontxu que en su momento a mi me reconfortó. Pensarás que es demasiado típica o tópica... porque dice así:


Las personas están vivas
mientras que se las recuerdan
y por eso son algunas inmortales, eternas.
Otras caen en el olvido
aunque respiren están muertas,
sus corazones laten pero nadie los bombean.
(...)
Yo creo en ti, confío en ti...
tú estarás siempre viva para mí...
(...)
Está mejor que nunca, ya nada le hace daño...



Tontxu la escribió cuando murió su madre. Se llama Creo en ti.


¿Sabes por qué he dedicado una hora de mi vida a hablar de un tema tan triste como la muerte? Porque la muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida. Su vida tuvo mucho valor y ha hecho que la tuya lo tenga. Y mi vida tiene más valor desde que hace algo más de siete años tú entraste en ella. Estoy orgullosa de tí, de que cada noche te acuestes siendo más fuerte. Y él también lo está.


Y cuando tengas ganas de mandarlo todo a la mierda, patalear un eucalipto y llorar, gritar, llorar, y gritar y llorar... Hazlo. Luego pon aquel CD y escucha a nuestro Bob que dice eso de everything's gonna be alright, everything's gonna be alright ,everything's gonna be alright, everything's gonna be alright, everything's gonna be alright ... SO WOMAN NO CRY...


... mientras piensa en él...y sonríe.

miércoles 14 de mayo de 2008

Remando

Aprender es como remar contra corriente:
en cuanto se deja, se retrocede.
[Benjamin Britten]

martes 13 de mayo de 2008

Olvídate de mi









el papelón de Jim Carrey
(es algo más que Ace Ventura, mucho más)
+
el argumento
(el amor es puñetero, ¿eh?)
+
la banda sonora
+
el doblaje
(aunque siempre mejor en VO, se agradece)
=
ESPECTACULAR





Hoy me he acordado de ella, y he pensado en recomendarosla antes de irme a dormir. Descansad, que hace falta

lunes 12 de mayo de 2008

Doblemente feliz

Salgo endemoniada de casa. Agenda, bloc de notas, móvil, grabadora. Fijo que se me olvida algo. Ha sonado la alarma pero a mi me ha dado prácticamente igual porque he seguido durmiendo. Si es que soy idiota. Si no te acostaras tan tarde esto no te pasaría. El apodo de "marmota" me lo gané a pulso en su momento y estas son las consecuencias Carmen, por mucho que quieras correr el límite de la M-40 es 100 km/h (¿por qué? ¡es ilógico!) y hay radáres. El aparcamiento en Alcorcón es imposible y espero por Dios que esa maldita rueda de prensa se retrase, como siempre. Aunque la ley de Murphy hará que hoy sean puntuales, y si no, al tiempo. Aparca en prohibida, total, malo será ¿no? Súbete al bordillo. Ui... así tienes los bajos del coche. Llegué a tiempo, menos mal. Madre mía menudo rollo me está soltando y encima esto Europa no me lo va a comprar; Carmen como no vaya con la chicha y el politiqueo ya puedes calificar esta rueda de prensa de pérdida total y absoluta de tiempo y dinero. ¡Ah bien! Ésto si me puede servir. Bien no hay multa. Vámonos a la Redacción. Malditos coches que aparcan en VADO, pero éste me lo quitan, como me llamo Carmen que me quitan el coche y aparco el mío en la **** puerta. Y me lo quitan. Quizá me haya pasado de borde. Es igual tengo que entrar a escribir teletipos. Escribe y organiza el programa de por la tarde. 12.35 imprimiendo mapa de la Guia Michelin. ¡Qué estupendo me encanta trabajar en Radio Somálica e intuir las indicaciones con los rastros de lo que algún día fue cartucho de tinta en una impresora a vapor! Vamos a otra rueda de prensa. Cifras, datos, datos, cifras. Odio a los políticos. ¿Podrían hablar claro alguna vez? 15 minutos para entrar en La Palestra y todavía no he escrito la pieza. Ve al coche que al menos estás más tranquila sentada y además recuerda que has vuelto a dejarlo en prohibida. Me llama Sofia, la técnico ¿¿¿ya??? Lost to the river. "Carmen González-Llanos, buenas tardes..." Y ahí voy yo. Lanzada, como siempre. Una menos. Y vamos para la redacción que aún me quedan 4 teletipos por enviar y un programa que producir y presentar. El pollo asado de tienda sabe más bueno mientras se redacta. Es mentira. Me duele la espalda y quiero mandarlo todo a la mierda. No entiendo a los políticos. Me desquician los políticos. Estoy transcribiendo palabra por palabra y ¡nada tiene sentido! Esto es de coña. Enviado el 4º teletipo del día, el 5º tendrá que esperar. Entro en el estudio 1. El jingle de mi programa evoca la primera de las ironías gonzalezllanosianas de la tarde. Ángel, el técnico, está flipando. Y lo entiendo porque estoy muy cabreada. La de marketing quiere que tenga más llamadas, pues las voy a tener. Regalo entradas simplemente porque me llamen y me cuenten cosas o dediquen canciones. Llama hasta el Tato. Era evidente. ¿Querías llamadas? Ahí las tienes. Sin duda has conseguido que la aportación de la audiencia haya hecho que el programa de este lunes 12 sea una mediocre bazofia. Pero no estoy para que mañana me vengas con el mismo cuento. Así que te repito, ahí tienes tus llamadas. Venga sal... todavía te queda un teletipo para enviar. Físicamente no puedo más, pero es que psicológicamente dejé de poder hace ya mucho rato. Un último esfuerzo... ¡POR FIN!




Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace, - Jean Paul Sarte (1905 - 1980) Filósofo y escritor francés.



Ha sido un día de perros pero, ¿sabéis? hago lo que quiero y quiero lo que hago... Soy doblemente feliz.



domingo 11 de mayo de 2008

Capitán Lawrence

Me encanta hacer limpieza. Realmente mis "buenas intenciones" son bastante inútiles porque el resultado final es que no sólo no tiro absolutamente nada, sino que saco todos los recuerdos y mierdas varias que se quedan en mi escritorio durante algunos días hasta que la presión ejercida por mi madre hace que termine metiéndolos otra vez en cajas o cajones. Pero me encanta precisamente por eso, por la de cosas que encuentro. Y me quedo como tonta mirando papelitos, tickets, los regalos del Roscón de Reyes o de los huevo kinder, trozos de envoltorios de regalos, y un millón de chorradas más.


Rebuscando entre los cajones he encontrado El sello de los tiempos, el segundo trabajo de Warcry, original. Hacía mucho que no escuchaba heavy metal pero he abierto mi mini cadena y he metido el CD. He ido directa a mi canción favorita: Capitán Lawrence. Como siempre me pasa cuando escucho cualquier canción, me he acordado de las escenas que hace ya bastante tiempo venían a la cabeza de una niña de 18 años. Me imaginaba a ese hombre solo en la nieve (como aquella escena de Tintín en el Tibet) cuyas últimas palabras "I am just going outside and may be some time" le convirtieron en todo un héroe.


A principios del siglo XX, Lawrence Edward Grace Oates, formó parte de la expedición al Polo Sur, dirigida por Robert Falcon Scott, capitán de la Royal Navy. Lawrence fue uno de los elegidos para acompañar a Scott en el último tramo del viaje (para pisar el Polo) aunque no le hiciera especial gracia porque durante todo el viaje había tenido molestias por una antigua herida de guerra agravada por el escorbuto (avitaminosis producida por la falta de vitamina C). El caso es que en enero de 1912 cuando la expedición llega al Polo Sur se encuentra la bandera noruega. El explorador noruego Roald Amundsen y su expedición se les habían adelantado. Habían llegado un mes más tarde.


Decepcionados, los cinco componentes de la expedición británica volvieron sobre sus propios pies enfrentándose a unas condiciones meteorológicas muy difíciles. Perdieron a uno de ellos, Edgar Evans, y Lawrence, inválido se convirtió en una carga para los demás.


Hoy la esperanza murió
cuando el frío congeló mis pies
En el grupo sólo hay dolor
y amor sé que te prometí volver...


Lawrence se encontraba en un estado físico horrible y sin recuperación alguna. No se quería rendir y sus compañeros no querían abandonarlo en la nieve... El grupo tuvo que ir más lento. Y la diferencia entre que Lawrence estuviera entre ellos o no podría suponer la vida o la muerte del resto de la expedición.


Y miro sus caras
suplicando una oportunidad
...Sólo un estorbo puedo ser
Mis piernas heladas
no les pueden ayudar a regresar...


Entonces Lawrence reconoce que tiene que sacrificarse él para poder darle al grupo la oportunidad de sobrevivir y abandona la tienda asegurando que "sólo iba a salir un rato"...


Hoy tome una decisión
quizás solos puedan vovler
Por la noche en sigilo me iré
ruego a Dios que él me pueda perdonar



Era el día en el que cumplía 32 años...


Me golpea el viento
y ahora si me obligo a caminar
debo alejarme un poco más
Se quiebra mi aliento
sólo siento no verte más
ya nunca más....


Perdóname por partir así
este viaje es sólo para mi
Récuerdame mejor de lo que fui
Es muy tarde, cielo, sabes que te quiero
siento tanto tener que irme así...


Y moría por sus compañeros en algún lado de la Antártida...


Sólo en la noche él murió
En el frío hielo se hundió
En el último aliento, me pregunto
¿qué es lo que pensó?


Y aún así no sirvió de nada. Este heróico gesto del Capitán Lawrence llegó demasiado tarde y Scott y sus otros dos compañeros murieron a pocos kilómetros de un depósito de víveres.


Perdóname por partir así
este viaje es sólo para mi
Récuerdame mejor de lo que fui
Es muy tarde, cielo, sabes que te quiero
siento tanto tener que irme así...


Siempre me flipó esta historia. Y Victor García, el cantante de Warcry, sigue consiguiendo que se me ponga la piel de gallina.

Memento


Me encantan las tardes de fin de semana de "vagueo" con mi portátil...

PELICULÓN.

sábado 10 de mayo de 2008

El sistema judicial español

Octubre de 2003


Reunión familiar


«Anda, cuéntales lo que me haces. ¡Cuéntales cómo me metes mano! ¡Como me tocas en la cama!» le increpa Patricia, de 17 años, a su padrastro, José María C., guardia civil, quien llevaba más de siete años abusando sexualmente de ella. Si Patricia da este paso es porque sospecha que su hermana Andrea, de 7 años, hija biológica de José María C, está sufriendo el mismo tipo de abusos.


Inmediatamente la familia se separa y se pone el caso en manos de la Justicia.


A José María C. se le quita la Patria Potestad pero no llega a entrar en prisión en ningún momento puesto que, según los forenses, tenía una "pedofilia limitada al incesto"; es decir, que el muy cerdo sólo abusaba de menores dentro del núcleo familiar, por lo que no era peligroso para la sociedad.


Febrero de 2004


Habitación de la hermana pequeña


«Quiero que vuelva papá, quiero jugar al pene y la perlita», dice Andrea. Según la madre, esto habría desencadenado un complejo de culpa en Patricia, que «se convenció de que había avisado demasiado tarde»


Estación de Metro de Tribunal


Patricia se suicida lanzándose a las vías de metro


Abril 2008


Juzgado de lo Penal número 3 de Móstoles


Cuatro años después empieza el juicio contra el Guardia Civil acusado de abusar continuadamente de sus dos hijas y de provocar que una de ellas se suicidara tirándose a las vías de metro.


La acusación particular pide seis años de cárcel, tres por los abusos cometidos a cada una de las niñas, y una indemnización de 20.000 euros para la hermana menor de Patricia; y la defensa por su parte pide tres años de cárcel puesto que los abusos a la hermana menor no están probados ni reconocidos por el guardia civil.


Mayo de 2008


SENTENCIA


La juez de lo Penal número 3 de Móstoles condena a José María C. a 4 años y medio de prisión. Considera probado un abuso continuado de la hija mayor, por lo que le condena a tres años de cárcel, y reconoce un único abuso sexual de la menor, lo que suma a la sentencia el año y medio restante.


La magistrada ordena al acusado que indemnice a la familia con 30.000 euros por los abusos de la hija mayor y 6.000 más por los de la pequeña. Asimismo, quedará inhabilitado de su puesto de Guardia Civil durante los cuatro años y medio de la sentencia y se le privará de la Patria Potestad durante el año y medio correspondiente a la pena por los abusos de la hija menor.


Sólo estará en prisión 4 años y medio; y cuando salga no sólo podrá seguir ejerciendo como guardia civil, sino que además podrá pedir la custodia compartida de Andrea.





Probablemente sea un caso más entre tantos y seguramente no os haya extrañado a la mayoría de los que leáis este blog. Pensaréis "uno más".


Y si lo he contado así, tan telegráfico, es porque creo que no hace falta adjetivar ni contextualizar más. Creo que todo aquel que lea lo que acabo de escribir sentirá rabia e impotencia, pero sobre todo indignación por un sistema judicial español que no sólo es lento, sino sobre todo irrisorio, vergonzoso.


La familia de Patricia convocará una manifestación por las calles de Madrid para pedir un endurecimiento de las penas por abusos sexuales a menores. Allí estaré, y os lo recordaré para que vengáis conmigo. Los responsables de la muerte de Patricia, de Mariluz o de Paloma (cuyo cadáver tiró su padrastro a una depuradora de Perales del Río, Getafe, después de dejarla embarazada y asesinarla) no pueden pasarse años en la calle a la espera de juicio, ni quedar luego en libertad, ni en el mejor de los casos (¡el mejor!) enfrentarse a penas de 4 años y medio de prisión.


En su día hablamos en el programa con la abogada de la acusación del caso de Patricia, Victoria Blanco. Ella ejercía la acusación en nombre de la Asociación de Asistencia de Mujeres Víctimas de Agresiones Sexuales. Nos contaba que en la Comunidad de Madrid se recogen mensualmente al rededor de 90 denuncias de abusos sexuales a menores.


viernes 9 de mayo de 2008

Un ring de boxeo de color azul

Le pesa. Hay algo dentro de ella que le pesa y no sabe ni cómo ni cuando se irá y dejará de pesar. Le pesa. Quiere llorar. Necesita llorar. Su cabeza no consigue discernir entre qué es resultado del cansancio físico y qué es sin embargo producto de un cumulo de pensamientos ya casi sin sentido ni razón de ser. Le pesa. Y suspira que ojalá existiera algo que pudiera aliviar el esfuerzo que supone llevar ese peso. Y lo ve, lo encuentra... pero es igual porque se da cuenta de que no hay algo ni alguien, es ella quien debe aliviar ese peso. Así que le pesa. Le sigue pesando todos y cada uno de los días que pasan. A veces siente que ese peso parece que poco a poco se va desvaneciendo. Supone que es un síntoma inequívoco de que está llegando el ansiado momento de liberarse. Pero cuando todas las pruebas se remiten a que ese peso se ha convertido en otro recuerdo más, en la pequeña báscula de su corazón se le añade un saco de motivos que... pesan.




Me pesa... me pesa... me pesa... Lo siento. Lo siento muchísimo pero me pesa... Y te preguntas lo idiota que soy, la de tiempo que llevas viendo este ir y venir de chorradas y quieres gritarme que espabile, que siga, que puedo, que tire y que tire de mi misma. Es verdad. Tienes toda la razón y puedes enfadarte todo lo que quieras. No voy a escucharte. Fingiré que lo hago por si te sientes más tranquilo, por si crees que así de alguna manera estás ayudándome. Créeme no desprecio tus intenciones pero estás sobrevalorándome. Intenta ponerte en mi lugar, ¿te has puesto alguna vez en mi lugar? Estoy segura de que no. Estoy completamente segura de que ves todo tan fácil que es imposible que te hayas puesto en mi lugar. Y ¿sabes? Tampoco me importa. No me importa que no lo hagas porque aunque lo hicieras no llegarías nunca a entenderlo. ¿Piensas que mi comportamiento puede ser egocéntrico o victimista? Es todo tu culpa. Es culpa tuya porque no avisaste. Llegó el lobo. Y llegó de verdad. Siempre eres tú quien decide cual es el momento, cuando es o no oportuno, cuando tiene sentido o no hacer las cosas. Mírame. Mírame bien y dime ahora si tienes valor de decirme que soy una víctima. Y si es así piensa que no es creérmelo, que es serlo, y que es por tu culpa. Deja de intentarlo... Han sido muchas veces y parece que aún así no funciona... Déjame... Déjame que lo haga sola. Eso mismo me enseñaste tú. Y hasta ahora lo he hecho así.




Estoy en mi ring de boxeo. En la plataforma ahora más que nunca parece que tengo que estar sola y si, quizá te necesite cuando tenga que sentarme en la esquina porque ya no puedo más. Cuando mis brazos estén cansados de golpear y golpear la nada, cuando el dolor aflija mis piernas y las lágrimas recorran mi cara mezclándose con el sudor y la sangre. No peco de prepotencia, ni de falsa independencia. Te aseguro que no. Es sólo que en este ring de color azul (sabes de sobra que es mi color preferido) puede pasar de todo. Y el ultimo golpe me ha dejado tan desorientada que tengo que volverme a encontrar. No puedes ayudarme. Torpe y tontamente doy vueltas en este cuadrilátero al que le agradezco a Dios que pusiera unas buenas protecciones. En ese sentido he de decirte que soy más afortunada de cuanto te imaginas. El tiempo pone a cada uno en su lugar y a mi me va poniendo poco a poco. Te reconozco que lo merecía. Me lo merecía. A falta de un entrenador con botellín para cuando me siente en la esquina tengo unos cuantos. Van rotando o están todos a la vez. Es igual si necesito uno específico basta con un leve movimiento de cabeza. Ahí estará. Si, precisamente, como un puñado de Pepitos Grillos. Un silbidito, sin más.




¿Sabes que existen varios tipos de boxeadores? Lo aprendí hace un tiempo leyendo no sé qué freakadas por Internet. Siempre he sido una golpeadora... pero de un tiempo a esta parte puedes considerar que soy más bien defensiva. Y no te faltará razón. Supongo que la vida es así. A veces golpeas, otras te defiendes. Necesito perfeccionar mi técnica de defensa para definitivamente volver a golpear, y golpear... Ya sabes que nunca me gustó el fútbol italiano. Demasiada defensa. Poco ataque. Eppure sai anche che non mi piace il gioco sporco. Va be' non fa niente. Posso capire che sia difficile anche per te... No. Realmente non posso capirti. Se fosse difficile sarebbe cosí semplice come stare vicino a me. E non lo stai. Non vuoi starlo. Ma non me ne frega un cazzo. Sono stanca. E son più forte di quanto puoi imaginare. Smettila. Ma davvero. Non tornare allora. Non c'è bisogno se è solo per augurarmi di star bene.


Gracias por enseñarme a luchar por las cosas que quiero. Una pena que haya muchas por las que no baste sólo luchar. O peor, que cuando te dispongas a ello te des cuenta de que, sin haberte dado cuenta, ya era demasiado tarde.

jueves 8 de mayo de 2008

Let it be

Hoy hace 38 años que salió a la venta el último álbum de The Beatles Let it be. Realmente no fue el último en grabarse pero salió a la venta después de Abbey Road (donde se grabó el single del ultimo trabajo publicado Let it be), para mi gusto el mejor de todos los LP de la que probablemente sea la mejor banda de poprock de todos los tiempos.

Ni Lenon, ni McCartney, ni Harrison, ni Starr tuvieron demasiado que ver en este disco. Me explico: la mayoría del trabajo corrió a cargo de Phil Spector, petición de John Lennon, y sus remezclas (que por otra parte al resto del grupo y sobre todo a Paul McCartney no le hicieron mucha gracia porque le quitaba el toque "rock" al grupo; tanto es así que el 17 de noviembre de 2003 salió a la venta una nueva versión de ese álbum, Let it be... naked, supervisada por el propio McCartney, libre de arreglos y orquestaciones y con un toque mucho más rockero) que recuperó un material que había sido digamos "enlatado" para proceder a la grabación de Abbey Road.

Resulta que en un principio el LP no pensaba llamarse Let it be, sino Get Back ("volver"). Las sesiones comenzaron a grabarse en 1968 cuando el grupo estaba sumamente fragmentado. Paul pensó que lo mejor sería volver a las raíces, a tocar en directo con canciones de rock sencillas que llegasen al público. La idea era grabar las sesiones de ensayo para hacer luego un documental de cómo se preparaban The Beatles para un concierto. Después de la resolución de algunos problemillas (el estudio donde grababan no les inspiraba demasiado, Harrison se sentía infravalorado y anuncia dejar el grupo a lo que Lenon, con Yoko Ono pegada día y noche, propone sustituirlo por Hendrix o Clapton y hacer como si nada pasara) la cuestión era donde, cúando y cómo se iba a hacer el concierto: tocar en un hospital rodeados de niños enfermos, a bordo de un barco con multitud de admiradores o frente a las pirámides de Egipto con un público formado por beduinos del desierto... Al final se optó por una idea muy original que dejó a todos contentos: ¿por qué tener que molestarse con los preparativos y desplazamientos propios de todo concierto cuando podemos subir al tejado, enchufar los instrumentos y ponernos a tocar? (esto me recuerda a la película "Diez razones para odiarte" otra de esas americanadas que he visto mil millones de veces...) A la hora de la comida del 30 de enero The Beatles tocaron el que era el primer "concierto" desde la gira americana de 1966 y el último de su carrera. The Beatles tocaron varias de las canciones que habían ensayado durante las semanas precedentes hasta que las quejas de los negocios de la zona llevó a la policía a poner fin al concierto. Varias de las canciones terminaron por incluirse en el disco Let It Be. Al día siguiente, 31 de enero, The Beatles grabaron algunas otras canciones que podían interpretarse en directo (como los temas Let it be o For You Blue), con lo que se puso fin a las sesiones.

Me imagino que sabréis que las Spice Girls no fueron pioneras en aquello de hacer películas (¡qué horror!) y que The Beatles rodaron cuatro antes de sacar a la luz la que llevaba el mismo nombre que este LP: Let it be. Película que fue el adiós del grupo pero que en un principio estaba pensada como una especie de documental que mostrase el resurgir de los de Liverpool (por entonces un poquitín fragmentado por tensiones internas).

Os dejo un par de versiones que me gustan especialmente:

Es una de las canciones más versionadas de la historia... así que si tenéis otras propuestas ya sabéis... a "clickar" en COMENTARIOS...

miércoles 7 de mayo de 2008

Quiero una escoba

Tengo una amiga con la que me encanta ir de compras. De copiloto en mi coche siempre elegiría a otra como primera opción y también, por supuesto, para jugar al padel. Otra con la que me siento especialmente cómoda para ir a comer o a cenar. Hay otro muy especial con el que desde hace años me encanta ir en coche a hacer excursiones o a la playa de noche. Otra más es la ideal para hablar de temas tabús, por ejemplo. Cada una de ellas, y de ellos, hacen especial un momento u otro. Y con la que voy de compras podría ir a cenar... pero no me siento tan cómoda como con la que me gusta ir a cenar.


Pues bien, tengo un... amigo con el que siempre me ha encantado pasear. Una de esas veces en las que salíamos a cruzar una y otra vez uno de esos parques de Madrid llegamos a un punto de la conversación en el que él me dejó sin palabras. ¡YO! ¡Doña Cotorra! ¡Doña "Siempre tengo la última palabra"! ¡Doña "Múltiples salidas para múltiples situaciones incómodas"! Si. Esa misma. Yo. Carmen González - Llanos no sabía qué decir. Y no sólo no acabábamos de empezar ese paseo, ¡sino que nos encontrábamos más allá de la mitad del parque! ¡Había todavía mucho trayecto de vuelta!


Un nudo en la garganta, el corazón a mil por hora, mi cerebro atontado y las piernas con el típico tembleque estúpido ("ni que hubiera bebido vino, ¡ojalá! ¡sería todo más fácil en este momento!"). Huir, desaparecer. Alguien podría querer correr, otros meter la cabeza cual avestruz en lo más profundo de la tierra y muchos encontrar algún sitio donde esconderse.


Yo, sin embargo, me giré, después de unos minutos de tenso y gélido silencio, y muy cortada le dije: "quiero una escoba". Él, evidentemente, me miró atónito. Y Carmen, muy segura de lo lógica y comprensiva que estaba resultando su petición, reiteró: "necesito una escoba para salir volando de aquí". Se rió. ¡Yo no le veía la gracia! ¡Lo decía completamente en serio! ¡UNA ESCOBA!


Desde entonces es ya clásica entre mi amigo con el que me gusta pasear y yo la puntillita de: "quiero una escoba". Y en muchos momentos de mi vida me viene a la cabeza esa situación y esa desorbitante necesidad de querer una maldita escoba. Y poder llamarla como Harry Potter llama a su Nimbus 2000... Menudo chollo.


Diréis: "¡qué cobarde!" Todo lo contrario, no soy nada cobarde (soy cagueta pero en situaciones tipo: una de la madrugada en Lavapiés volviendo de casa de un amigo... y no es el caso). Es sólo que hay determinados momentos que bien por estar incómoda, agobiada o simplemente por querer mandar todo a la mierda y de alguna forma "desaparecer" me encantaría gritar ¡ESCOBA! y ale, ahí me subía yo tan contenta a contemplar mis estreses, agobios e incomodidades desde arriba. Siempre, claro, que mi Nimbus 2000 tuviera un reproductor de música enganchado a alguna parte del palo.


Últimamente he tenido muchos de esos momentosquierounaescoba. Cuando sientes que tu vida va tan sumamente deprisa que necesitas parar, salir fuera, coger aire y volver a entrar. Bien pues ese momento de "salir fuera" sería perfecto si lo hicieramos con una estupenda escoba. Y mirásemos qué falla o si nos estamos dejando algo por el camino, por ejemplo. O también esas circunstancias en las que estás tan agobiada que no sabes qué hacer ni qué decir y que si te dejas llevar por el instinto terminas chillando: ¡¡¡BASTA!!!! ¡¡¡DEJADME EN PAZ!!! y con una orden de alejamiento por haber acabado a tortas con la gente que te rodea. De loca. Y necesitas desconectar. Estar durante unos momentos solamente tu manojo de paja y madera, el cielo y tú.


Además la escoba tiene otras muchas ventajas. Ya lo decían los Sirex "si yo tuviera una escoba, cuantas cosas barrería". Ufff... hacía yo un repaso que ni la MOPA H2O. Y además volviendo a la principal de sus funciones, osea la de volar cuando a uno le plazca, sería una bonita manera de contemplar la vida de personas que ya no están a tu lado. ¡Nadie puede imaginar que estás viendo sus ires y venires sobrevolando su cogote! Aunque en este caso sería más práctica una bola de cristal. Otro día hablamos de la bola.


Estoy pensando que también vale la alfombra mágica. Probablemente sea más cómoda que la escoba. Si. Lo es. Pero una escoba, es una escoba.

viernes 2 de mayo de 2008

Nueva aventura

Oficialmente empecé en Europa Press hace un par de días pero hoy envié mis dos primeros teletipos.


Hacía calor. Mucho calor. Yo era incapaz de redactar con el chip agencia de noticias después de 4 años de prácticas en Radio Complutense y casi 8 meses en COPE y la magnitud de los actos del Bicentenario en Móstoles me estaba literalmente acojonando: la Casa Real al completo (sin los mini Floirans, claro), Zapatero, Rajoy, Esperanza Aguirre con todos sus consejeros y un puñao de periodistas hablando de nombres, cargos, cargos y nombres ... Mi instinto marujo quería centrarse en los modelitos de las Infantas y la Leti, la chepa de ZP, el caminar ortopédico de Espe... mientras mi otro mini yo gritaba dentro de mi cerebro: ¡¡¡CÉNTRATE!!!


Pablo (también compañero en Europa, somos un pack indisoluble ya..) y yo escribíamos a mano porque mi portátil no funcionaba. Una vez terminadas dictábamos las crónicas vía telefónica a nuestra compañera de Europa que estaba en la Central mientras ibamos de acto en acto, sofocados, sudados, deshidratados, arrastrando los bolsos y maletines y, en mi caso, sin haber comido y tampoco dormido (nunca viajéis en Alsa por la noche, por favor...).


Pablo me decía: "cuando llegues a casa ésto lo recordarás como una experiencia chuli, ahora es una mierda". Yo estaba disfrutando como una enana. Todo el pueblo de Móstoles tras las barreras protectoras y nosotros nos colamos pegados a los coches oficiales con nuestra acreditación de PRENSA. Una autóctona me chilla indignada que me quite, que me aparte, que quiere ver a "Juan Carlo". Yo estoy a punto de apartarme aunque no son maneras pero pobre mujer... Entonces uno de los policías nacionales me pregunta si pasa algo, yo le digo que está un poco enfadada, él se gira y le dice: "Señora, es periodista, no puedo hacer nada..." Soy periodista. Y no puede hacer nada. No hace falta que llegue a casa y mirar hacia atrás para ver que ha merecido la pena. Sonrío mogollón.


Y todavía más cuando llegamos a la Redacción en Getafe y Pablo me dice que me acerque a su ordenador...




A partir de "Sus Majestades Los Reyes, acompañados de los Príncipes de Asturias, las Infantas Doña Cristina Y Doña Elena y Don Iñaki Undangarín..."es MI PRIMER TELETIPO en Europa Press cortado y pegado.


Soy periodista. No puede hacer nada. Y la edición nacional de El Mundo saca mi crónica en portada. Me gusta esta nueva aventura...