lunes 17 de noviembre de 2008
70-69: Detalle A - Detalle B
Existe un lema dentro del mundillo del baloncesto que afirma que si crees que las cosas pequeñas no importan, deberías pensar en el ultimo partido que perdiste por un sólo punto. Eso debieron pensar los del Armani Jeans Milan el pasado jueves cuando, en los últimos minutos del partido de la cuarta jornada de la Euroliga contra el Real Madrid, el marcador del Palacio de Vistalegre marcaba 70-69, por obra y gracia de Louis Bullock. Para ser honestos no tengo ni la más remota idea del reglamento, estrategias y pasos de este deporte, pero verlo en vivo siempre hace que, por lo menos, aprendas un poquito. Sobre todo si tú me acompañas, pero eso pasa en todos los sitios.
Sea como sea ésto demuestra, a fin de cuentas, la enorme importancia de los pequeños detalles tanto en la pista, como en la vida. La mayoría de las personas deberían tener en cuenta que cuidar lo pequeño es mucho más importante que luchar por lo grande. Es más, se debería tener en cuenta la importancia de luchar por lo grande mientras vas cuidando todo lo pequeño. Reconozco que estar pendiente de ambas cosas requiere constancia, fuerza de voluntad y, sobre todo y más que nada, una visión generosa de la vida. No es fácil, está claro. Pero es que nadie dijo que lo fuera.
A quienes sólo miran lo grande les posee la avaricia o el egoísmo. Y, aunque la avaricia rompa el saco y el egoísmo pueda destinarles irremediablemente hacia la soledad, es posible-a lo mejor-quizá obtengan una victoria en sus trabajos o carreras. Más allá de eso, es posible-a lo mejor-quizá, fracasen como personas.
En cualquier caso siempre hay excepciones. Hay que recordar que, como muy bien dice el refranero español, Dios los cría y ellos se juntan. Por lo que los ávaros egoístas visionarios de lo grande tienden a unirse en pequeños grupos rehuyendo así de rupturas de sacos e, igualmente, de la soledad (pssss... ¡y no sé hasta qué punto!).
Entre sus diferentes acepciones, la RAE define detalle como "un rasgo de cortesía, amabilidad o afecto". Sin embargo, los sabios de la lengua no recogen la significación irónica del término detalle que bien podría concretarse del siguiente modo "un rasgo feo, rastrero, egoísta y envidioso". Quizá sea una acepción extremadamente personal escrita en un momento de ira desenfrenada (¡qué va, hombre!); así que, para ser ecuánime, diré que un detalle, visto desde el prisma negativo, también podría ser "un rasgo desafortunado sin malas intenciones".
Reconozco que soy una persona a la que los detalles le pueden fascinar o enervar tremendamente. Es verdad, puedes hacerme la mujer más feliz del mundo con el más pequeño de los detalles A. Pero también puedes hacerme mucho más daño de lo que te imaginas con sólo uno de los detalles B. Lo primero es bonito; lo segundo... lo segundo está en fase de cambio.
Etiquetas:
Bipolar
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3 comentarios:
Y lo peor es que quizás nos fijemos más en lso detalles B que en los detalles A.
El otro día me faltaban cinco céntimos para poder comprar el billete de bus y tuve que volver hasta mi casa a buscar la dichos monedita y me estuve acordando todoel rato de la cantidad de monedas de dos céntimos y de céntimo que había ido dejand por ceniceros y perdidas en el fonde de algún monedero...Para que luego digan que lo pequeño no importa!
Está claro. La vida no está compuesta de grandes cosas, sino de pequeños detalles. Las grandes cosas no existen, lo que existen es grandes grupos de pequeños detalles. Ésos son los que mueven el mundo. Los que hacen que las cosas sean así o asá. Los que me hacen levantarme cada día de la cama...
este post no se entiende bien ( no me refiero a pequeños detalles); es como una socarronería, algo insinuoso flotando, que lo envuelve.
Con repecto a los pequeños detalles: por supuesto; es el día a día.
saludos.
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