El coche en marcha.
La llave, evidentemente, en el contacto.
Las ventanas cerradas.
Los bolsos en el sillón.
Los pestillos echados.
Y yo fuera.
Sí, FUERA.
Ésto sólo puede pasarme a mí.
Luego me empeño en defender que LAS RUBIAS NO SOMOS TONTAS.
(¡¡¡¡Y no lo somos!!!! ¡¡¡¡hombre, ya!!!!!)
miércoles 9 de julio de 2008
Las rubias no somos tontas
Etiquetas:
Historias
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7 comentarios:
No es que las rubias sean tontas. Es una calumnia que esparcen morenas envidiosas y galanes despechados. Tenías un hacha a mano?
Lo que te ha sucedido es la prueba evidente y fehaciente de que las rubias estáis entrando en "crisis",....
.... en crisis económica, lo que precisas es cambiar de coche por uno de esos con mando en la llave y cierre centralizado.
;DDD
Xao “rubia”
jajajajajajajajaaja
Marcelo habría estado bien lo del hacha...
Replicante, de momento me sigo quedando con mi chusti coche...
:P
A mi me pasó eso una vez cuando tenía chusti coche y tuve que forzar la puerta con mi hermano pa sacar las llaves... fue muy divertido... la gente nos miraba raro y tuvimos que decirles a unos cuantos que era mi coche, que se me habían queddo dentro las llaves... después de forzarlo tuvimos que arreglar de nuevo la puerta... menos mal que no viste como quedó...
claro que no somos tontas
Ji
Yo no soy precisamente rubia, soy morena, morena, y por eso, para que veas que no es cuestión de cabello te diré que yo un día me puse histérica dentro del coche...repito, dentro del coche, mirando el bolso mil veces, debajo de los asientes, en la guantera llamando a casa para saber si me había dejado allí las llaves..... que tenía puestas en la puerta. Un hora hasta adivinar el entuerto y encima llegué tarde a una entrevista de trabajo.
en fin... jaja... así somos!!
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